Un poco de todo…

Medicamentos y otros bichejos químicos curiosos

Un nuevo fármaco revolucionario… este sí que sí

Posted by azuara en 2 mayo 2007

Muchos aseguran que el Havidol (nombre químico: Avafynetyma HCl) les ha cambiado la vida. Con pocos meses en el mercado farmacéutico, este medicamento de los laboratorios Paradise Pharmamed es el primer y único tratamiento efectivo contra el Desorden de déficit de ansiedad y atención social disfórica (DSACDAD), una enfermedad poco frecuente. Este mal se caracteriza por síntomas como:

Inquietud ante la vida, tensión, nerviosismo o cansancio, preocupación por el peso, signos de envejecimiento, estrés en el trabajo, hogar o durante actividades que antes eran placenteras como ir de compras.

Es un inhibidor de la fosfodiesterasa específica de la guanosina monofosfato cíclica (cGMP) tipo 5 (PDE5) que interviene en el metabolismo de la hedonina, hormona descubierta hace poco y que se dispara en el sistema de recompensa cerebral cuando “sentirse bien no es suficiente”. De esta manera, el Havidol se une a la nueva generación de fármacos como Fukitol, Panexa, Progenitorivos y Proloxil, capaces no sólo de actuar sobre el cerebro, sino también sobre el “alma”.

A que suena bien…

El Havidol no existe, es sólo un producto de la imaginación de Justine Cooper. Y la enfermedad que cura, tampoco. Fue presentado hace poco en Nueva York, en la exposición

Havidol – When More is Not Enough que incluyó toda la parafernalia digna de un fármaco innovador: vídeo, testimonios, folletos, camisetas, web, cóctel, público, nota de prensa, slogans y hasta encuestas.Echando una ojeada al bicho, más de uno dio cuenta de los errores de esta ofuscación química:

“avafynetyme HCl has the empirical formula C22H19N3O4 representing a molecular weight of 389.41. The chemical designation is pyrazino[1?,2?:1,6]pyrido[3,4-b]indole-1,4-dione,6-(1,3-benzodioxol-5-yl)- 2,3,6,7,12,12a-hexahydro-2-methyl-,(6R,12aR)”

La estructura química no coincide con la fórmula (no hya nitrógenos) además de que no salen las cuentas con el peso molecular (302,37 en lugar de 389,41). De hecho… (¡tarán!) la nomenclatura IUPAC que le han puesto se parece sospechosamente a la de Cialis (con PM 389,41 vaya). Esta artista se ha ido por la vía fácil…😉

Frikadas de químico/farmacéutico aparte, lo interesante de todo este montaje es su intención. Trata de alertarnos por un lado, de las estrategias de marketing de las compañías farmacéuticas y sus modos de proceder, y por otro (mucho más grave) de la inocencia de los consumidores al creerse todo lo que sale en la tele, incluso si las promesas de estos compuestos “terapéuticos” son tan absurdas como en este caso. La idea principal: “Que algo parezca real, no significa que lo sea”.

Un nuevo medicamento, que (de ser real) se uniría a la pléyade de fármacos existentes en la actualidad contra los trastornos leves de la conducta, típicos malestares difíciles de definir y que son tachados por algunos de meras invenciones de la maquinaria farmacéutica. Hace algunos meses hablamos de la conocida como desease mongering o tráfico de enfermedades, a raíz de la publicación aparecida en PLoS Medicine. Para inventar una enfermedad (casi siempre psíquica) basta con convencer a la gente de que todos los malestares pueden ser corregidos con alguna sustancia nueva, y aquí intervienen médicos, farmacéuticos, hospitales, prensa, asociaciones de afectados

Para Philippe Pgnarre, el desarrollo de estos compuestos es algo peculiar:

Se suministra a pacientes/voluntarios una determinada sustancia hasta que comienza a definirse entre los receptores un grupo que afirma experimentar sensaciones parecidas (tranquilidad, placer, euforia…). A continuación se pide a los psicólogos que identifiquen colectivos por los síntomas que ahora se sabe curar y a los que se pueda recomendar la ingestión del mencionado principio activo. Por fin, ya sólo queda buscar un nombre impactante para el padecer, asignarle unos síntomas que (ya) sabemos curar y, para terminar, pasar los datos al departamento de marketing para que se ocupe del resto.

En cuanto al nombre ya no hay problema. Mike Adams ha inventado un divertido motor:

¡Tú también puedes inventar enfermedades!


capaz de generar más de 73.000 desórdenes, síndromes y disfunciones, con sus respectivos nombres y síntomas, que hasta parecen reales.


Aunque para Cooper, el proceso de invención no es siempre tan “radical”. Muchos de estos síndromes son reales (como el síndrome premenstrual o de piernas inquietas), pero lo que es más dudoso es el tratamiento que la industria farmacéutica nos presenta ¿son tan graves estos malestares como para medicalizarlos? Hace poco hemos oído hablar de las consecuencias de tratar niños hiperactivos con antidepresivos… ahora considerados incluso peligrosos.

La exposición, que forma parte de la campaña News Target, ha tenido un éxito sorprendente: A los pocos días de la inauguración, según Reuters, la página alcanzaba el cuarto de millón de visitantes y asociaciones de todo tipo la enlazaban y recomendaban el nuevo medicamento.

Pero no a todo el mundo le ha hecho gracia este montaje. Cuando se les pregunta, las farmacéuticas no se pronuncian. Por su parte, algunas asociaciones de pacientes acusan a la artista de haberse reído de enfermedades serias, consideran que ha jugado con la esperanza de muchos enfermos. Todavía hay gente que no se ha dado cuenta de que todo es una broma.

Eso sí, no podemos negar, que ha sido una revolución.

Fuente | The Scientist
Enlace | Havidol, a wonder drug that produces extreme jealousy

5 comentarios to “Un nuevo fármaco revolucionario… este sí que sí”

  1. Anonymous said

    Cachonda la artista, aunque la denuncia tiene un trasfondo interesante…

  2. anso said

    Y yo que me había quedado en las primeras líneas y ya iba a empezar del palo:
    -el nombre químico propuesto parace de una amina (alcaloide).
    -¿La molécula esta donde pilla el HCl?
    -Un orgánico nunca hubiese dibujado esa molécula así, de hecho, tras preguntar a varios compañeros, todos coinciden en que eso no tiene cetonas… que serían fenoles, mucho más estables.

    xD

    Buen post😉

  3. Azuara said

    Qué rápido te has dado cuenta🙂 Puse el dibujo del bicho porque con eso ya canta un poquillo, a saber dónde puede unir el protón ese bichejo tan hidrófobo jeje.

    Con lo del nombre de alcaloide ya me has pillado, a mí la terminación -ima no me dice nada.

    Sabía que te iba gustar xD

  4. meneame.net said

    [c&p]El Havidol no existe, es sólo un producto de la imaginación de Justine Cooper. No existe, y la enfermedad que cura tampoco. Fue presentado hace poco en Nueva York, en la exposición “Havidol – When More…

  5. Proximo said

    Y no sólo en fármacos pasa (por desgracia)

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